Blog de Rosa Angela Gomez - Licenciada en Educación Familiar, Social, Especialista en Educación Sexual

IDENTIDAD FEMENINA


Identificar   las características propias del hombre y la mujer  es una tarea apasionante y difícil en una cultura tan impregnada de elementos no naturales. Reconocer en nosotros mismos  esta singularidad femenina o masculina es  base fundamental para ser libres de condicionamientos  que nos  esclavizan.
Leticia Soberón Mainero ha estudiado la especificidad de  lo femenino, las conclusiones de sus estudios las presentamos en  la lectura MUJER QUIEN ERES, le invitamos a leerla y a  reconocer en ella (si usted es mujer)) los aspectos  que la identifican.
( si usted es hombre)  a reconocer  las características de las mujeres más cercanas.

MUJER ¿QUIEN ERES?
Una de las tareas más apasionantes de la actualidad, es el descubrimiento progresivo de la especialidad de los sexos.  Hasta ahora se había tomado como ¨humano¨ solo lo característico del varón, y se daba por su puesto que en ello entraba también la mujer. Pero poco a poco se abre paso la conciencia de que cada sexo tiene un ¨plus¨, algo específico que hace diferentes los dos modos de ser persona humana.
En una serena búsqueda, con gozo y sin recelos, del ¨plus¨femenino, partimos del reconocimiento de la plena igualdad de ambos sexos en su dignidad.  Miramos así mismo lo que de manera progresiva se ha ido consiguiendo en las sociedades a partir de ese reconocimiento: acceso de la mujer, a todo nivel, a los diversos campos profesionales, de investigación, de política, etc.  Advertimos la crisis de la Modernidad en una sociedad que busca valores alternativos más allá de una razón prepotente y mal entendida.  Tras ella, ha venido esta caleidoscópica  post-modernidad, que debe aún reconciliar en sí misma razón, sentimientos, libertad, intuición, ciencia y tecnología.
Muchos son los que en su intento de descubrir a la mujer, la dibujan idealizadamente. Es claro que como ser humano que es, tiene límites, errores, desenfoques.  Pero es verdad que aún está por realizarse su plena incorporación a la gestión del mundo actual, en que sus valores le están haciendo mucha falta.
En estas líneas deseo apuntar una serie de reflexiones -a la luz de algunos hallazgos científicos-  en torno a la intuición de que el ¨plus¨ de la mujer consiste en ser ¨casa¨.

Características de la mujer
Toda mujer sea o no filosóficamente madre, está preparada por constitución natural para ser casa.  El cuerpo femenino  tiene un nido dentro, y  mensualmente lo recuerda.
Por otra parte se sabe que el cerebro femenino tiene en funcionamiento los dos hemisferios de un modo más equilibrado que el varón, lo cual puede ser una explicación de la llamada intuición femenina¨.
La mujer es la primera casa de todo ser humano.  Esta es, bien no la única, sí la más significativa, especificidad que la diferencia de cualquier varón.
No hay que confundir el ser casa.  El ser es el origen de una manera de estar, ambas acciones plenas de dinamismo y creatividad. Algunos aspectos de esa castidad femenina podrían ser:
* Conocer la propia naturaleza y todo lo que en ella actúa.  Dice el Psiquiatra Enrique Baca que la mujer está mucho más fácilmente ¨enseñoreada¨ en su cuerpo que el varón, ya que ella vive cíclicamente la conciencia de que es un cuerpo.
* Tener una especial sensibilidad para preparar los lugares, unos espacios de intimidad o de vida comunitaria y social que sean agradables, bonitos, donde las personas se encuentren a gusto.
* Tener la aguda percepción de lo que está sucio, y la capacidad de limpiarlo como base de la creación de espacios agradables.
* Disponer de una capacidad receptiva que es a la vez dinámica, creadora y vivificante.  No se trata de un pasivo ¨esperar¨ que algo llegue de fuera, sino de estar abierta a la sorpresa, siempre a punto para lo que se pueda presentar. Capacidad de acomodación a las circunstancias imprevisibles.  Diligencia.

* Consciente de no poder todo por sí sola, estar abierta y disponible para un trabajo conjunto, de interacción, con otras personas.
* Ser sensible a comprender la importancia de lo que implica una vida humana y sus necesidades vitales; alimentación, higiene, afectividad, salud....  Es propio del talante femenino intuir las necesidades y los gustos de los demás.
* Tener una amplia conciencia y capacidad para vivir el dolor  (menstruaciones, embarazos difíciles, partos, etc.) que le acercan al dolor de otros.
* Facilitar los encuentros interpersonales, el descanso, la fiesta.
* Valorar y respetar las cosas nuevas que nacen, y a la vez conservar y mejorar las que ya existen.
* Administrar los recursos vitales con una especial aptitud para la previsión, y para sacar el máximo provecho de lo que tiene.
* Predisposición para captar de una manera global, unitaria y de conjunto, los diversos elementos que configuran la realidad.
* Tener un sentido de continuidad y equilibrio en la marcha de las personas, las cosas y las tareas.
* Vivir más desde la interioridad. Tener un concepto de tiempo y de ritmo necesarios para el crecimiento de las personas.
Todas estas características ¨y otras muchas que se pudieran descubrir son los valores que pueden y deben encontrar espacios para ser aprovechados en el contexto, no sólo familiar, sino social, político y económico.
Precisamente en estos valores femeninos es en donde radica la importancia de la aportación que la mujer  puede hacer al mundo.  Dice Enrique Baca que el ¨mundo femenino, unitario y global ante los estímulos, es una respuesta de futuro, del siglo XXI¨.  Estamos en el intento de poder aportar esa riqueza.

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