Blog de Rosa Angela Gomez - Licenciada en Educación Familiar, Social, Especialista en Educación Sexual

PRIMER ESTILO: HOSTIGANTE SEDUCTOR

CARACTERÍSTICAS
NECESIDADES
CÓMO ACTÚA
QUÉ OCASIONA
CREENCIAS IRRACIONALES
Su expresividad es buena y saludable, pero si exagera es  hostigante y perniciosa

La desesperada  necesidad de aprobación  siempre esconde una muy  baja autoestima, la cual intenta  compensar  mostrando claves de atractibilidad.

La aceptación afectiva es el aire que los mantiene vivos.

Inmensa necesidad de sentirse  permanentemente amado.
El exagerado  sentimentalismo los lleva a impregnar  de afecto todos los actos de la vida, incluso los más racionales, y a perder objetividad.
Es tan fuerte   el impulso que genera la emoción por el otro, que se pierde la reflexividad

Busca captar y atraer la atención  de la gente, momento a momento para confirmar que son amadas.

Derrama afecto  por los cuatro costados  y con la mima intensidad se equivoca.


Su autoestima depende de qué tanta admiración y aprecio  logre obtener de los otros.

La necesidad enorme de aprobación  los lleva a intentar a toda costa  “ atrapar  a los demás en las redes de su espacio personal.
Cualquier recurso  disponible es válido  para cercar al otro y devorarlo. Es una especie de caníbal afectivo.
Cuando sospecha el rechazo  o anticipa la pérdida, las estrategias de “ arrastrar “ a la persona amada  pueden  conformar patrones  teatrales y dramáticos.
Para ellos el amor es maquiavélico (obra con astucia y perfidia).
El miedo puede  llegar a niveles  de desesperación  y empujarlos a utilizar recursos como  el suicidio simulado o el intento de agresión física.
La idea  de impresionar al otro, para que esté todo el tiempo  y a cada instante pendiente, implica un gran desgaste , tanto para el dador, como para el receptor.
“ Si mi pareja no está bien  conmigo todo el tiempo, no me quiere”

“ Debo hacerme notar  permanentemente  para que no se olvide de mí”

“ El amor que siente por mí es  muy frágil, si se deja de alimentar, así sea un minuto desaparecerá. “

“ Merezco que me atiendan, por tanto  si no lo hacen, lo exijo. “

“ No me resigno a que me dejen de amar”

El factor común es el miedo a  no obtener el amor en las cantidades  indicadas por el vacío afectivo.

TESTIMONIO 

“  Es realmente desesperante.  Nada de lo que yo haga   es suficiente....Si fuera por ella debería estar todo el tiempo a su lado..Cuanto más le doy, más quiere...Estoy agotado...Debo cuidarme de herir sus sentimientos  todo el tiempo..Ella no entiende que a veces quiero estar solo....hay amores que asfixian.


CRITERIOS:

·         Romantizar todas las relaciones  convierte el amor en un frasco de arequipe, hostigante. Besa, acariciar, suspirar, a abanicar  las pestañas ante la  mínima expresión  del otro, es no respetar el amor.
·         Amar no es convertirse en una garrapata afectiva .
·         Emocionalizar  todos los aspectos  de la vida de manera compulsiva , es querer empolvarle  la cara a la realidad para que se vea mejor.  “ diarreicos emocionales”
·         La idea de cautivar   a la otra  persona no es mala en sí misma. Sin embargo la insinuación  moderada es  siempre más excitante  que la evidente. Publicitarse uno mismo, con el afán de llamar la atención  de otros, es una estrategia  de aviso cuyo mensaje implícito  reza “ estoy disponible.
·         Darse a conocer  no implica disfrazar lo que uno realmente es, exagerando lo bueno  y ocultando lo malo.
·         La enorme demanda afectiva  y la permanente confirmación de saberse amado , termina por destruir cualquier relación. El agotador  trabajo de recoger  pistas y leer claves, así como tener que entregarlas para estar seguro  de que todo marcha bien, desvirtúa la esencia  básica del amor.
·         Una sobredosis  de amor asusta demasiado ya que puede ser tan mortal como cualquier droga.  El estilo hostigante seductor  es la mayor expresión de  la adicción afectiva.  Su objetivo, saciar una autoestima  cada vez más árida  y desértica.  Así el amor se convierte en un medio reparador  y no en un fin en sí mismo.
·         Hay cosas en la vida que no se piden.  Nadie tiene el deber de amarnos.  Respetar los derechos  afectivos de las otras personas es asimilar el riesgo de no ser correspondidos.   En el amor , más que en cualquier orden de la vida , hay que ser un buen perdedor
·         Dejar que las personas decidan  si van a quererte o no, sin imposiciones, con altura  y elegancia.  Si te quieres a ti mismo , puedes decirte 2  no sabe lo que se pierde “.
·         En ciertas ocasiones  es conveniente  dejar que la realidad obre por sí sola y no intervenir.  Un amor arrancado a la fuerza o mantenido a regañadientes , es falso.

La sensación de independizarse de qué dirá  y la aprobación de los demás (pareja incluida) , es lo más próximo  a la tan apreciada libertad interior.

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